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Contratar a un gigolo: Esta mujer explica los motivos para hacerlo

Contratar a un gigolo: Esta mujer explica los motivos para hacerlo

Sara: Soy una mujer profesional de unos 30 largos.

AE: ¿Cuál es tu estado civil y cuándo usaste por primera vez a un gigolo?

S: Estoy soltera actualmente. Había contratado a escorts masculinos antes, cuando estaba en pareja – nunca me vi a solas con uno mientras estuve en una relación. Probé un gigolo para mujeres; lo hice por primera vez cuando quisimos hacer un trío con otro hombre. No quisimos salir y coger al primer tío que hubiera en un bar así que decidimos llamarlo. De esta manera, asegurábamos discreción, sexo seguro y buena higiene.

A.E: Describe una experiencia típica que hayas tenido mientras estabas con uno.

S: Son siempre guapos, divertidos e inteligentes. Con un gigolo, el sexo está garantizado y es totalmente discreto, lo que es muy importante para mí. Están ahí para complacer y es maravilloso ser halagada y complacida. Uno de ellos incluso me hace la cena de vez en cuando y es realmente bueno en ello.

A.E: Pagar por sexo/contratar a trabajadores del sexo ha sido un rol tradicionalmente masculino.

S: No se trata de pagar por sexo. Es cuestión de diversión garantizada aparejado con profesionalismo y discreción. Tengo a un hombre (o una mujer sexy) para poder pasar un rato íntimo y divertido. Además, es un alivio no ser presionada para tener sexo sin condón: muchos de los chicos que conocía se quejaban a menudo de tener que usar un condón porque no les gustaba, en cambio, ellos cumplen siempre su norma.

Hay que entender que proveen un servicio. Cuando contrato a uno contrato los servicios de un hombre profesional y adoro la conversación y la compañía tanto como la intimidad. No sólo estoy alquilando a un pene andante; un pene no puede cocinarme la cena o darme un masaje, pero mi chico sí puede. Me disgusta la gente que trata a otros como objetos por cualquier motivo. Ellos deciden hacer este trabajo y por lo menos se ganan la vida en lugar de ser un lastre para la sociedad. Creo que es muy positivo que este tipo de profesiones existan. Necesito un alto nivel de discreción y tengo una agenda muy pero que muy apretada, pero a veces necesito que me mimen y me adoren. Que esté muy ocupada no significa que no tenga necesidades; cuando las tengo, busco gigolo y punto.

A.E:¿Cada cuánto contratas a un gigolo?¿Es una manera de darse un capricho?

S: De media, diría que contratar un gigolo, lo hago de una a dos veces por mes, a veces incluso más. Tener compañía íntima puede significar muchas cosas para mí. A veces, es porque quiero mimos y atención, otras veces es porque llevo mucho estrés acumulado y necesito soltar la presión y a veces solamente es porque estoy juguetona a secas. Incluso puede ser una combinación de todas ellas, pueden valer para todo eso. Supongo que lo veo como una especie de capricho. Siempre aparto una suma para contratar gigolo. Una vez dicho eso, considero que cuando la vida o el trabajo han sido especialmente estresantes, el tener dicha compañía pasa a ser una necesidad; el gigolo viene, me da un masaje muy sensual y luego tenemos sexo increíble. Después de esto, estoy relajada, feliz y con las pilas cargadas. Referente a los precios, te diré una cosa: el precio por hora es un gran indicativo de lo que van a darte. Cuando pagas una buena suma por un hombre bien arreglado, con conversación, inteligente y elegante, te aseguro que valen cada céntimo que pagas. He escogido a otros más baratos y me han decepcionado soberanamente, así que cuando busco gigolo, nunca tiro por lo bajo.

A.E: ¿Estás en minoría frente a mujeres que conoces en este tema?

S: Por supuesto, pero creo sinceramente que es una pena. Veo a muchas mujeres pasar sin el sexo y es completamente innecesario. Creo que muchas mujeres tienen miedo a ser juzgadas o simplemente que les digan que no pueden conseguir sexo sin pagar. Lo que realmente quieren es a alguien discreto, íntimo e increíble en la cama sin ningún tipo de ataduras. Si salen y consiguen ligar, se les llama facilonas, pero si pagan por uno, se les mira mal. Es una situación bastante mala. Por eso muchas de nosotras que los usamos nos lo guardamos. Es triste que se piense así si una mujer busca gigolo.

A.E:¿Cuán memorables han sido tus experiencias, sexualmente hablando?

S:Las experiencias sexuales son lo que tú haces de ellas, sea pagando o no. He tenido noches con un gigolo para mujeres que fueron tan bien que pensaba que explotaba. Es una gran ventaja que pueda extender mi reserva en esas ocasiones, porque quería más y más. La diferencia con alguien de la calle con el que he ligado, es que esté borracho o no, no sabes si va a ser peligroso (puede ser alguien peligroso), no sabes si va a dar la talla o si es sexo seguro. Con un gigolo no pasa, es una de las ventajas añadidas cuando busco gigolo.

A.E:¿Y que hay si no te sientes atraída por él?¿Es algo que te haya pasado?¿Has rechazado a algún gigolo?

S: Si no me atrajera, no me acostaría con él, por supuesto. Solamente charlaríamos y le diría que me diese un masaje sensual y relajante. Hay cierta gente con la que no conectas a nivel físico y si eso sucede, no lo vuelvo a contratar. Eso sí, me aseguro que la agencia sepa que no es culpa del gigolo, sino que es una preferencia personal. Es una de las pequeñas ventajas asociadas con este tipo de transacciones (con una agencia, claro); si una mujer busca gigolo y no le gusta uno, siempre puede escoger otro.

A.E: ¿Te preocupas alguna vez por si te cuelgas de uno? ¿Has contratado a alguno más de una vez?

S: Sí. Cuando estaba en una relación era genial porque el profesional sabía lo que queríamos los dos y cómo funcionaba nuestra relación, así que todo era muy relajado y divertido. Ahora puede que contrate al mismo varias veces, pero a veces busco a otro gigolo. No quiero la complicación de una relación así que no me preocupo por colgarme de alguno. Ellos satisfacen una necesidad física mía, y a pesar de que podamos tener conversaciones magníficas, intento no llegar a cosas muy personales. No es el sitio para ataduras emocionales.

A.E:¿Qué tipo de mujeres piensas que podrían beneficiarse de un gigolo?

S: Todos los tipos, independientemente de su edad o intereses. Chicos guapos, sexo seguro, sin ataduras, que pueden y quieren. ¿Qué más puedes pedir? Por supuesto, una mujer que busque una relación no debería contratar gigolo por razones obvias. Pero cualquier mujer que busque ser tratada como una princesa y tener sexo fabuloso y discreto será gratamente complacida por un profesional.

A.E:¿Mantienes en secreto esto o se lo has dicho a tus amigas? Si es así, ¿cuál ha sido su respuesta?

S: No es que lo oculte, simplemente, no es asunto de nadie; no voy por ahí con un cartel diciendo mujer busca gigolo. Tampoco pregunto a mis amigas con quién se acuestan, supongo que no soy ese tipo de persona. He comentado lo de que a veces busco gigolo a un par de amigas que se quejaban cuando estaban juguetonas, pero la mayoría piensa que son muy tímidas como para probarlo. Yo les digo que no saben lo que se pierden, les digo que contraten a uno y que se dejen de tonterías.¡Poned un gigolo para mujeres en vuestras vidas!, les digo de cachondeo, pero en serio.